Estás en la madreselva

¿Y si esta vez empiezas por ti?

Testimonios

Qué opinan las que han estado en tu lugar

Llegué a Marina bastante desbordada. Quería muchísimo a mi bebé, pero yo no estaba bien y me sentía fatal solo por reconocerlo. Desde el principio me sentí muy cómoda hablando con ella, incluso de cosas que me daba vergüenza contar. Poco a poco he ido entendiendo mejor lo que me estaba pasando y siendo menos dura conmigo misma.

Araceli

Terapia Pareja
Empecé la terapia porque estaba viviendo el embarazo con muchísimo miedo. Todo me preocupaba y buscaba constantemente señales de que algo iba mal. Marina me ayudó a entender de dónde venía esa ansiedad y, sobre todo, a tener herramientas para que no ocupara todos mis días. Sigo teniendo momentos de miedo, pero ahora sé manejarlos mucho mejor.

Andrea

Terapia Individual
Después de la pérdida sentía que nadie terminaba de entender por qué seguía tan afectada. En terapia no tuve que justificar mi tristeza ni escuchar que ya lo superaría. Pude hablar de mi bebé y de todo lo que había imaginado. Ha sido un proceso doloroso, pero me he sentido muy acompañada y respetada en todo momento

Laura P.

Terapia Individual
La reproducción asistida se había convertido en el centro de mi vida. Estaba agotada de las pruebas, las esperas y de sentir que todo dependía del siguiente resultado. En terapia sentí que se entendía de verdad lo difícil que estaba siendo, sin quitarle importancia. Me ha ayudado a poner algunos límites y a volver a encontrar espacio para mí dentro de todo el proceso

Laura S.

Terapia Individual
Fuimos a terapia porque desde que nació nuestra hija discutíamos constantemente. Los dos sentíamos que hacíamos más que el otro y ya no sabíamos hablar sin acabar enfadados. Las sesiones nos ayudaron a escucharnos de otra manera y a entender qué había detrás de muchas discusiones. No significa que ahora todo sea perfecto, pero tenemos más herramientas y nos sentimos otra vez en el mismo equipo.

Kugatt

Terapia Individual
Durante meses pensé que tenía que estar agradecida porque mi bebé estaba bien y que no tenía derecho a sentirme mal por el parto. Hablarlo en terapia me ayudó a entender que una cosa no quitaba la otra. He podido ordenar lo que pasó, dejar de culparme y empezar a recordar ese día sin sentir la misma angustia.

Carla

Terapia individual

Te acompaño en el proceso de entender lo que sientes

Primera Llamada de Valoración Gratuita

Antes de empezar, podemos hablar.

Una llamada de 15–20 minutos para conocernos, que me cuentes qué está pasando y ver si este espacio encaja contigo.

No tienes que tenerlo todo ordenado.
Puedes explicarlo como te salga.

Yo también valoraré si puedo ayudarte en este momento.
Y si creo que necesitas otro tipo de apoyo, te lo diré con honestidad.

Podemos hacerla por teléfono o por videollamada, como prefieras.

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01/ Preconcepción

Cada regla vuelve a abrir la misma herida: otro mes esperando, otra ilusión que se cae.
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02/ Embarazo

· Estás embarazada y el miedo ocupa casi todo el espacio de tu mente.
· Te cuesta conectar.
· Has perdido a tu bebé y parece que todo el mundo ha pasado página menos tú.
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03/ Parto

· Pensar en el día del parto te aterroriza.
· Te duele recordar tu parto.
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04/ Posparto

· Has dado a luz y te sientes triste sin saber por qué.
· No sientes por tu bebé el amor que esperabas.
· Tu lactancia no está siendo natural ni fácil.
· Tu relación de pareja ha empeorado desde que sois padres.
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05/ Crianza

· Querías criar de otra manera, pero a veces pierdes la paciencia y te culpas.
· Te cuesta poner límites a tu familia o sientes que tu forma de criar no se respeta.
· Estás pendiente de tantas cosas que casi no queda sitio para preguntarte cómo estás tú.
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Es normal que te hagas preguntas

Estoy aquí para resolver tus dudas

¿Qué es la psicología perinatal?

La psicología perinatal se enfoca en el bienestar emocional y psicológico de las madres, los bebés y sus familias durante las etapas de embarazo, parto y postparto. Aborda las emociones, miedos y desafíos que pueden surgir durante este proceso, poniendo siempre en el centro el cuidado del vínculo mamá-bebé.

¿En qué casos tiene sentido venir?

Si lo que realmente te estás preguntando es "cuánto de mal tienes que estar para venir a terapia", la respuesta es: no hace falta esperar a tocar fondo. De hecho, cuanto antes puedas mirar lo que está pasando, más fácil suele ser entenderlo, ordenarlo y empezar a cambiar algo. Tiene sentido venir cuando hay un malestar relacionado con la maternidad en cualquiera de sus formas. Y eso no significa necesariamente tener un bebé en brazos. También puede ser la búsqueda, la duda, el embarazo, una pérdida, el parto, el posparto, la crianza o todo lo que esta etapa esté removiendo en ti. No tienes que esperar a que sea “suficiente”. Si te está pesando, ya merece un lugar.

¿Qué diferencia a la psicoterapia perinatal de otras terapias?

La diferencia está en la mirada. Una profesional formada en perinatal entiende que la maternidad no es solo “tener un bebé”. Implica cuerpo, identidad, pareja, deseo, sueño, lactancia, parto, crianza, familia, expectativas, culpa, miedo, vínculo y muchas veces también pérdida. Por eso no se trabaja el malestar como si estuviera separado de todo eso. Se entiende dentro del contexto real en el que aparece.

¿Es eficaz la terapia online?

Sí. La terapia online puede ser igual de útil que la presencial cuando el espacio, el vínculo y el trabajo terapéutico están bien cuidados. Y en esta etapa, muchas veces tiene mucho sentido. Porque quizá ahora mismo salir de casa con un bebé, organizar tomas, sueño, horarios o simplemente encontrar fuerzas para desplazarte se hace demasiado. Poder hacerlo desde casa puede quitar una barrera importante. Solo necesitas un lugar donde puedas estar cómoda, parar un momento y hablar de lo que te está pasando.

¿Cuánto tiempo necesitaré para estar bien?

No hay un tiempo fijo. Hay cosas que con pocas sesiones empiezan a colocarse. Y otras que necesitan más recorrido. Depende de lo que estés viviendo, de cuánto tiempo llevas sosteniéndolo y de lo que necesitas ahora mismo. No se trata de alargar la terapia sin sentido. Pero tampoco de ir rápido por ir rápido. Iremos viendo cómo estás, qué cambia y qué necesitas en cada momento. La idea no es que salgas mejor solo un rato. Es que el cambio pueda sostenerse también fuera de sesión, en tu día a día.

¿Y si la terapia me hace sentir peor?

Lo que te pasa ya está ahí, aunque no lo mires. Hablarlo puede remover al principio. Pero suele ser la forma de empezar a ordenarlo.

¿Tienes alguna otra duda?

¿No encuentras las respuestas que buscabas? Contáctame y te ayudaré a aclarar todo lo que necesites.

Si algo de esto te frena a dar el paso

No es casualidad. Suele aparecer justo cuando algo empieza a removerse de verdad.
1No es para tanto, seguro que podré sola
Ese pensamiento aparece mucho en esta etapa. Y muchas veces es justo lo que hace que sigas sosteniéndolo en silencio.
2Esto es solo una fase, ya se pasará
Puede que sí. Pero atravesarla sin entender lo que te está pasando suele dejar más cosas abiertas de las que parece.
3No quiero preocupar a mi pareja o a mi familia
Y mientras tanto, te lo estás quedando tú. Seguro que lo que más quiere tu familia es verte bien. Escondiéndote solo estás ocultando el problema, no solucionándolo.
4Me da miedo que me juzguen por lo que siento
Si te cuesta decirlo en voz alta, tiene sentido. Mi trabajo no trata de evaluar si lo que sientes está bien o mal, trata de entenderlo.
5No tengo tiempo para terapia con un bebé en casa
Te entiendo, yo también he estado ahí. Te cuesta sacar tiempo hasta para ducharte, ¿cómo vas a ir a terapia?. Pero lo cierto es que el tiempo no se tiene, se crea. Seguro que puedes encontrar un ratito donde alguien se quede con tu bebe, o si te sientes más tranquila, puedes traerlo a la sesión contigo.
6Ahora mismo es otro gasto más
Estoy contigo: ir al psicólogo no debería ser un privilegio, sino un apoyo accesible para cualquiera que lo necesite. Y, por desgracia, muchas veces pedir ayuda implica también mirar números. Pero ¿ y el coste tiene seguir como estás?. Invertir en ti debería ser lo primero.