Entre Madres: Grupos Terapéuticos de Apoyo (próximamente)

Un grupo terapéutico no es venir a contar tu vida delante de desconocidas. Es encontrarte con mujeres que están atravesando algo parecido y darte cuenta de que muchas cosas que pensabas que solo te pasaban a ti también les pasan a otras. Aquí se habla de lo que cuesta: la culpa, el cansancio, la rabia, el miedo, la pareja, el cuerpo, el vínculo, la crianza, la pérdida o la sensación de no reconocerte. No para compararte. No para recibir consejos que no has pedido. No para fingir que todo va bien. Para poder poner sobre la mesa lo que estás viviendo y trabajarlo con un grupo cuidado, guiado y seguro. Porque a veces el alivio empieza cuando dejas de vivirlo como si fuera solo tuyo.

Precio 25 € al mes o 15 € por sesión suelta

Modalidad Online/Presencial

Modalidad 1 hora y 30 minutos

¿Cómo te acompaño?

¿Cómo funcionan?

Se llevan a cabo dos veces al mes, con una duración de una hora y media por sesión.

Estos grupos funcionan de manera abierta, lo que significa que puedes unirte en cualquier momento siempre que haya espacio disponible.

Cada mes tendremos dos encuentros, ambos guiados.

El primero de cada mes será un espacio abierto, sin una temática fija, para que podáis compartir y trabajar lo que necesiteis en ese momento.

El otro, estará enfocado en un tema específico, donde trabajaremos sobre unos objetivos terapéuticos previamente establecidos, aprendiendo herramientas que os ayuden a afrontar vuestro día a día con bienestar emocional

En estos grupos no hay temas correctos o incorrectos; cualquier experiencia, emoción o desafío que estés viviendo es bienvenido.

Estos espacios buscan ofrecerte la contención que necesitas, compartiendo con otras madres y mujeres que están atravesando procesos similares a los tuyos, donde podrás sentirte acompañada y comprendida.

Si estas interesada en participar completa el formulario de contacto  y te daré respuesta con la mayor brevedad
posible.

¿Te has quedado con dudas?

Testimonios

Qué opinan las que han estado en tu lugar

Llegué a Marina bastante desbordada. Quería muchísimo a mi bebé, pero yo no estaba bien y me sentía fatal solo por reconocerlo. Desde el principio me sentí muy cómoda hablando con ella, incluso de cosas que me daba vergüenza contar. Poco a poco he ido entendiendo mejor lo que me estaba pasando y siendo menos dura conmigo misma.

Araceli

Terapia Pareja
Empecé la terapia porque estaba viviendo el embarazo con muchísimo miedo. Todo me preocupaba y buscaba constantemente señales de que algo iba mal. Marina me ayudó a entender de dónde venía esa ansiedad y, sobre todo, a tener herramientas para que no ocupara todos mis días. Sigo teniendo momentos de miedo, pero ahora sé manejarlos mucho mejor.

Andrea

Terapia Individual
Después de la pérdida sentía que nadie terminaba de entender por qué seguía tan afectada. En terapia no tuve que justificar mi tristeza ni escuchar que ya lo superaría. Pude hablar de mi bebé y de todo lo que había imaginado. Ha sido un proceso doloroso, pero me he sentido muy acompañada y respetada en todo momento

Laura P.

Terapia Individual
La reproducción asistida se había convertido en el centro de mi vida. Estaba agotada de las pruebas, las esperas y de sentir que todo dependía del siguiente resultado. En terapia sentí que se entendía de verdad lo difícil que estaba siendo, sin quitarle importancia. Me ha ayudado a poner algunos límites y a volver a encontrar espacio para mí dentro de todo el proceso

Laura S.

Terapia Individual
Fuimos a terapia porque desde que nació nuestra hija discutíamos constantemente. Los dos sentíamos que hacíamos más que el otro y ya no sabíamos hablar sin acabar enfadados. Las sesiones nos ayudaron a escucharnos de otra manera y a entender qué había detrás de muchas discusiones. No significa que ahora todo sea perfecto, pero tenemos más herramientas y nos sentimos otra vez en el mismo equipo.

Kugatt

Terapia Individual
Durante meses pensé que tenía que estar agradecida porque mi bebé estaba bien y que no tenía derecho a sentirme mal por el parto. Hablarlo en terapia me ayudó a entender que una cosa no quitaba la otra. He podido ordenar lo que pasó, dejar de culparme y empezar a recordar ese día sin sentir la misma angustia.

Carla

Terapia individual

ES NORMAL QUE TE HAGAS PREGUNTAS

Estoy aquí para resolver tus dudas

¿Qué es la psicología perinatal?

La psicología perinatal se enfoca en el bienestar emocional y psicológico de las madres, los bebés y sus familias durante las etapas de embarazo, parto y postparto. Aborda las emociones, miedos y desafíos que pueden surgir durante este proceso, poniendo siempre en el centro el cuidado del vínculo mamá-bebé.

¿En qué casos tiene sentido venir?

Si lo que realmente te estás preguntando es "cuánto de mal tienes que estar para venir a terapia", la respuesta es: no hace falta esperar a tocar fondo. De hecho, cuanto antes puedas mirar lo que está pasando, más fácil suele ser entenderlo, ordenarlo y empezar a cambiar algo. Tiene sentido venir cuando hay un malestar relacionado con la maternidad en cualquiera de sus formas. Y eso no significa necesariamente tener un bebé en brazos. También puede ser la búsqueda, la duda, el embarazo, una pérdida, el parto, el posparto, la crianza o todo lo que esta etapa esté removiendo en ti. No tienes que esperar a que sea “suficiente”. Si te está pesando, ya merece un lugar.

¿Qué diferencia a la psicoterapia perinatal de otras terapias?

Sí. La terapia online puede ser igual de efectiva que la presencial cuando el espacio, el vínculo y el trabajo terapéutico están bien cuidados. Y en esta etapa, muchas veces tiene mucho sentido. Porque quizá ahora mismo salir de casa con un bebé, organizar tomas, sueño, horarios o simplemente encontrar fuerzas para desplazarte se hace demasiado. Poder hacerlo desde casa puede quitar una barrera importante. Solo necesitas un lugar donde puedas estar cómoda, parar un momento y hablar de lo que te está pasando.

¿Es eficaz la terapia online?

Sí, la terapia online ha demostrado ser igual de efectiva que la terapia presencial para la mayoría de los casos, según diversos estudios. Además, este formato es especialmente interesante en este tipo de acompañamientos, donde la comodidad de recibir terapia desde casa puede reducir el estrés y facilitar la participación, especialmente para madres que están cuidando de un bebé o enfrentando los desafíos del postparto. La terapia online permite mantener el mismo nivel de confidencialidad, apoyo emocional y acompañamiento que en la terapia presencial, adaptando las herramientas al formato digital.

¿Cuánto tiempo necesitaré para estar bien?

No hay un tiempo fijo. Hay cosas que con pocas sesiones empiezan a colocarse. Y otras que necesitan más recorrido. Depende de lo que estés viviendo, de cuánto tiempo llevas sosteniéndolo y de lo que necesitas ahora mismo. No se trata de alargar la terapia sin sentido. Pero tampoco de ir rápido por ir rápido. Iremos viendo cómo estás, qué cambia y qué necesitas en cada momento. La idea no es que salgas mejor solo un rato. Es que el cambio pueda sostenerse también fuera de sesión, en tu día a día.

¿Y si la terapia me hace sentir peor?

Lo que te pasa ya está ahí, aunque no lo mires. Hablarlo puede remover al principio. Pero suele ser la forma de empezar a ordenarlo.

Si algo de esto te frena a dar el paso

No es casualidad. Suele aparecer justo cuando algo empieza a removerse de verdad.
1No es para tanto, seguro que podré sola
Ese pensamiento aparece mucho en esta etapa. Y muchas veces es justo lo que hace que sigas sosteniéndolo en silencio.
2Esto es solo una fase, ya se pasará
Puede que sí. Pero atravesarla sin entender lo que te está pasando suele dejar más cosas abiertas de las que parece.
3No quiero preocupar a mi pareja o a mi familia
Y mientras tanto, te lo estás quedando tú. Seguro que lo que más quiere tu familia es verte bien. Escondiéndote solo estás ocultando el problema, no solucionándolo.
4Me da miedo que me juzguen por lo que siento
Si te cuesta decirlo en voz alta, tiene sentido. Mi trabajo no trata de evaluar si lo que sientes está bien o mal, trata de entenderlo.
5No tengo tiempo para terapia con un bebé en casa
Te entiendo, yo también he estado ahí. Te cuesta sacar tiempo hasta para ducharte, ¿cómo vas a ir a terapia?. Pero lo cierto es que el tiempo no se tiene, se crea. Seguro que puedes encontrar un ratito donde alguien se quede con tu bebe, o si te sientes más tranquila, puedes traerlo en la sesión contigo.
6Ahora mismo es otro gasto más
Estoy contigo: ir al psicólogo no debería ser un privilegio, sino un apoyo accesible para cualquiera que lo necesite. Y, por desgracia, muchas veces pedir ayuda implica también mirar números. Pero ¿ y el coste tiene seguir como estás?. Invertir en ti debería ser lo primero.

¿Tienes alguna otra duda?

¿No encuentras las respuestas que buscabas? Contáctame y te ayudaré a aclarar todo lo que necesites.

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